semana 12 Examen Primer Periodo 2026. Lengua Castellana Grado 7
Un
niño de 11 años aborda avión a Roma, sin padres, billetes ni pasaporte.
No llevaba ticket, no
tenía pasaporte…y no llevaba padres. Y,
sin embargo. Con sus 11 años, embarcó en un vuelo de la ciudad de Mánchester.
En el norte de Inglaterra, A Roma, capital de Italia. Autoridades del Reino
Unido están investigando cómo fue posible.
Pasó la taquilla de la aerolínea, paso inmigración, paso los controles de
equipaje sin que nadie se interpusiera en su camino. Acto seguido, buscó un
avión que estuviera a punto de despegar y lo abordó.
No fue sino en pleno
vuelo cuando otros pasajeros notaron la presencia de un menor que andaba de su
cuenta. Un par de preguntas después
sobre la ubicación de sus padres o representantes quedo al descubierto.
Cuando el avión
aterrizó en Roma, las autoridades tomaron el caso en sus manos y devolvieron al
niño a Mánchester. Ahí fue entregado a sus padres la noche del martes, sano,
salvo… y con una buena historia que contarles a sus hijos en el futuro…
Con todo el vocero del
aeropuerto de Mánchester aseguró que lo ocurrido no fue estrictamente una
violación de los procedimientos de seguridad. “(El niño) no representaba una
amenaza. Es un ‘agujero’ en el procedimiento, tenemos que responder por este
asunto y lo estamos tomando como algo muy serio”, señalo.
EL MONJE FURIOSO.
Dos monjes iban
cruzando el rio. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también
quería cruzar, pero tenía miedo.
Así que un
monje la subió sobre sus hombros y la llevo hasta la orilla.
El otro monje estaba
furioso. No dijo nada, pero hervía por dentro. Eso estaba prohibido. Un monje
budista no debía tocar una mujer y este monje no solo la había tocado, sino que
la había llevado sobre los hombros
Recorrieron
varias leguas cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba
enojado se volvió hacia el otro y le dijo:
-tendré que
decírselo al maestro, tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.
-de que estás
hablando que está prohibido?
-le dijo el
otro.
- te has
olvidado? Levantaste a esa hermosa mujer sobre tus hombros- dijo el que estaba
enojado.
El otro monje
se río y luego dijo - sí yo la llevé, pero la dejé en la orilla del río, muchos
kilómetros atrás, tú todavía la estás llevando…
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